20/5/26

El presidente no tiene quien lo escuche

 


Quizás no sea el mejor momento (o sí) para recordar que Javier Milei se hizo a sí mismo hablando. En medio de una crisis que no encuentra salida por el momento, la verborragia del presidente parece dañar el valor de la palabra presidencial. Irónicamente, el presidente que se hizo hablando hoy se enfrenta a una audiencia cada vez más pequeña o menos interesada en lo que él quiere decir. De todas formas, insiste en hablar sin parar: economía, matemática, genética, legislación, condena moral, religión, la lista sigue.

Juan José Becerra escribe en Milei, fenómeno verbal (Siglo XXI) que las apariciones televisivas del Milei panelista "dejaban en el aire un efecto que se fue convirtiendo en una mitología. Si no alcanzaba a desarrollar los frondosos postulados de sus ideas en su totalidad, no era porque no supiera, sino porque sabía demasiado". Como presidente, desde el día cero, exprimió esa "superstición de superioridad" y esa mitología que se ocupó de alimentar cada vez que tuvo a mano un periodista, funcionario o legislador dispuesto a colaborar. El libro de Becerra recorre el universo de ideas y palabras que hacen al fenómeno verbal, en discursos, libros y entrevistas. Creo que es un ejercicio valioso cuando parece que no hay tiempo ni motivos para indagar más allá de la coyuntura, la noticia que rebota o la cantidad de me gusta en la publicación equis.

Un plus que agradezco son las herramientas literarias para analizar el vanguardismo de Milei, una definición para su prosa y su versión internacional que supo flotar en paralelo al Milei presidente, "que despliega por los escenarios del mundo, rendidos a la novedad que encarna, incluso —o sobre todo— a sus formalismos espectaculares de freak, su discurso de conquistador anacrónico". Becerra se detiene en las asambleas del foro de Davos en 2024 y 2025, escenarios en los que se empacha de guerra cultural contra el "feminismo radical", el "virus mental de la ideología woke" y la "agenda sanguinaria y asesina del aborto". El autor subraya el cambio de actitud entre ambos discursos: si en el primero hablaba desde una especie de humildad, en el de 2025 ya está consolidado como estrella internacional de la ultraderecha: "Cuánto ha cambiado en tan poco tiempo. Hace un año me paré aquí frente a ustedes en soledad y dije algunas verdades sobre el estado del mundo occidental que fueron recibidas con cierta sorpresa y estupor por buena parte del establishment político, económico y mediático de Occidente". Hay una expresión argentina, explica Becerra, "para describir la situación en dos palabras: está agrandado".

Estaba agrandado y eso colaboró, en parte, con su error de cálculo al despacharse con que "la ideología de género [una entidad creada a la medida de los intereses de la reacción] constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos, por lo tanto, quiero saber quién avala esos comportamientos". Nadie sospechó que un discurso en un foro económico en Suiza podría provocar una manifestación masiva en su propio país. Creo que ese momento también tuvo algo de "evento material", aunque no haya incluido dólares y cosechas. Sus palabras chocaron con una multitud que protestó porque le molestó la discriminación del presidente, porque se sentía discriminada y tenía bronca con un ajuste que todavía no había desplegado toda su fuerza. La protesta sirvió de plataforma temprana y megáfono del descontento popular que no encontraba otros canales en las centrales sindicales y partidos mayoritarios que ya hacían sus cálculos y jugaban al diálogo con el verdugo. Es cierto, no provocó el silencio, no "se apagó el megáfono que propalaba a los cuatro vientos –en estéreo– la magia del plan económico y la purificación de la política", como después de las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre de 2025. Sí se apagó ese megáfono, sí se produjo un silencio selectivo y discreto, sobre todo para no volver a producir otro recordatorio del potencial de la movilización (un evento material que Milei quisiera anular con su discurso). 

Me interesó la definición de bovarismo de Becerra: "las ideas son la realidad". "Milei lee con candor bovarista. Es un niño leyendo literatura infantil bajo el influjo del encantamiento, con la salvedad –es decir, el agravante– de que está leyendo economía. En ese régimen, no hay realidad más concreta que la textual". La mejor explicación es una escena de lectura en trance: cuando Milei lee a Rothbard y su anarcocapitalismo, le pasa como a Alonso Quijano en Don Quijote de la Mancha, que se vuelve caballero luego de leer novelas de caballería. Curiosamente, el epílogo del libro analiza la "antimateria formal" de las entrevistas largas, y menciona una en el streaming Neura con Alejandro Fantino y otra en Carajo con Daniel Parisini. Hace menos de una semana, el presidente repitió la hazaña, volvió a perderse en los "archipiélagos de la asociación libre" y terminó responsabilizando a las feministas por el quiebre del sistema previsional.

Paseo en la ciudad y la posibilidad de la ausencia

Lucy Patané y Barbi Recanati hicieron una versión de "Paseo", la canción de She Devils de su disco Horario invertido de 2007. La canción habla de un domingo, un día sin nada que hacer, de calles vacías y bares caros en los que nunca entraste, pero también habla de un tiempo que ya no está. La canción no es necesariamente nostálgica, aunque recuerda una ciudad que de alguna manera ya no existe, consumida por el olvido y la gentrificación y casi sin tiempo para no hacer nada. Una de las estrofas dice "intento llamarte pero nadie está", "no quiero volver si nadie me contesta". ¿Por qué alguien no respondería un llamado? Hoy te dirían "te está ghosteando, amiga", pero en la canción no existe la certeza porque ese teléfono podría pasarse el día entero sonando en una casa vacía, sobre un mueble y una carpetita tejida especialmente para él. La no respuesta siempre tiene explicaciones variadas, pero en la época sin celulares había una que podía ser excusa o explicación pero siempre ordenaba a las demás. "Y si no llegaste a la hora que tenías que llegar a esa esquina o a esa puerta del lugar, tal vez nos íbamos a desencontrar toda la noche. Esa sensación es como si se hubiera muerto porque ya está, ¿por qué no te voy a encontrar?", dice Barbi Recanati en la grabación. Hoy parece que la conexión permanente nos vuelve presentes en todas partes, pero es una presencia de baja intensidad, sin riesgos, ni buenos ni malos. No me interesa la nostalgia de ayer, me interesa esa posibilidad de ausencia y lo que hace con las certezas de nuestras soledades hiperconectadas hoy. El viernes 5 de junio van a tocar ese tema juntas en el Teatro Flores.

La primera vez que escuché hablar de She Devils fue en 2002 o 2003. Las nombraron en la Asamblea por el Derecho al Aborto de Buenos Aires, donde se las conocía por su EP “El aborto ilegal asesina mi libertad”, que había salido en 1997 y tenía una chica en skate levantándole la sotana a un cura y la frase "Miles de mujeres mueren diariamente en el tercer mundo a causa de la práctica del aborto clandestino". Un grito en medio del silencio. Lo presentaron en Cemento, donde hubo escaramuzas, debate con el público y repartieron volantes con la Comisión por el Derecho al Aborto. Esa intersección no va a ser una excepción para Pat Pietrafesa y Pilar Arrese que, con encuentros y desencuentros con los feminismos, mantendrán hasta hoy y a través de diferentes proyectos sus militancias y su hacer autogestivo. Podés leer su historia en Brilla la luz para ellas (Marea) de Romina Zanellato y escucharlas en Ruido y Sentimiento, otra aventura de Romina, donde hablan de ese querer hacer como espacio y como espíritu.

Ya que nombré a la Comisión por el Derecho al Aborto, en el último episodio de Bibliografía obligatoria hablo de esas activistas que hicieron olas antes de la marea verde, los pañuelos y el glitter. Las indispensables que levantaron la voz en medio de la sordera de los años noventa, las que hicieron la primera lista de demandas en 1910 y las que organizaron el primer 8M después de la caída de la dictadura. 

Parroquiales. ¿El año del blanco burgués? Escribí en Nueva Sociedad sobre la costumbre de los ricos y los poderosos de vestirse de blanco, a propósito de la elección de Pantone del blanco como el color del año. Reinas, novias, burgueses y la gramática del poder. Los sábados a las 12 en Radio Con Vos hacemos El Círculo Rojo. Podés vernos y escucharnos y, si tenés ganas, sumarte a nuestra comunidad (nos ayudás con lo que podés y a cambio hay algunos descuentos). Si querés contarme algo, escribime respondiendo este correo, y acá podés leer las entregas anteriores.


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