30/9/26

Presas de la fe

 


En medio de una confusión que combina algo de moda, morbo y la búsqueda de una vida menos dictada por el ritmo de lo productivo, las cosas o el dinero, las monjas parecieron atravesar un momento de popularidad. Nada indicaba que la fantasía de escapar de la vida contemporánea tuviera que ver con una “vuelta a la Iglesia”, pero algunas lecturas forzaron la conexión con tendencias conservadoras en sectores de la juventud. En los hechos, no existen registros de un aumento de creyentes, con excepción del continente africano y algunas zonas de Asia.

Sumado a lo anterior, en un mundo marcado por el genocidio en Gaza, la violencia imperial y la codicia de los ricos, algunos discursos del papa León XIV atraen a sectores huérfanos de referencias políticas, aunque no haya tocado nada del poder de una institución cuestionada por abusos de todo tipo (entre muchas otras cosas). En Argentina, la expectativa por la visita del papa se mezcla además con la bronca y el descontento que generan el gobierno de Javier Milei y la oposición que espera sin romper nada las próximas elecciones. La Iglesia aprovecha la ocasión para lavar su imagen. 

En este contexto, se estrenaron dos miniseries a contramano de la amabilidad y el embellecimiento de los que goza hoy la Iglesia católica en la mayoría de los medios de comunicación. Una es Catedrales (Prime Video), basada en la novela de la escritora argentina Claudia Piñeiro: una historia sobre un asesinato pero también sobre aquello que se construye alrededor de la fe religiosa, como la obediencia o el miedo. La serie traslada a Ana y su familia a Chile, pero el corazón de la historia es el mismo: secretos e hipocresía. También es una historia de amistad y lealtad, entre Ana (Octavia Bernasconi) y Marcela (Carolina Kopelioff). Marcela, ya adulta (interpretada por Muriel Santa Ana), es la única voz que rompe el silencio y, a la vez, la única voz que casi todos prefieren ignorar. En ese silenciamiento habita el silenciamiento de todas las mujeres que nadie quiere escuchar, las que denuncian, las que cuentan la verdad. La criminalización del aborto en la ficción hace las preguntas incómodas sobre la criminalización del aborto en la vida real, esta vez en Chile (como lo hizo en Argentina la novela). 

La otra es Cautiva (HBO), basada en una historia real de abusos, torturas y privación ilegítima de la libertad en el monasterio de Carmelitas Descalzas de Nogoyá (Entre Ríos). De otra forma, Cautiva también habla sobre aquello que se construye alrededor de la religión y cómo la fe puede transformarse en argumento de abusos o alimentar relatos justificatorios de opresión y persecuciones. En esta historia, Clara (Carolina Kopelioff otra vez) llega al convento buscando un refugio, anhelando que la fe y la contemplación la ayuden a construir la vida que sueña. No voy a espoilearte sus motivos ni el desenlace porque, aunque está basada en un hecho real, la ficción tiene su propio poder para contar y preguntar. La sombra terrible de la hermana Cecilia (interpretada por Lorena Vega, a quien no quisiera cruzarme si lleva puesto un hábito) encarna un poder difícil de cuestionar. En el monasterio, ella es la palabra y el silencio que mandan: porta la autoridad de los hombres de Dios (nadie más que ella puede hablar con el obispo, nadie más que ella puede silenciar los pedidos de ayuda al Vaticano y a otras autoridades). Lo único que puede romper el encierro es la duda justa de Clara, desde adentro, y la sospecha legítima de los lazos vitales que la unen a pesar de todo con el afuera (de formas muy distintas, su mamá y su hermano, Valeria Lois y Tomás Wicz). Miedo sin efectos especiales; solamente vacío, oscuridad y silencio. La única luz es la que asoma en la búsqueda de la verdad y la lucha por la libertad. 

La clausura es uno de los elementos que generan más curiosidad alrededor de las monjas. ¿Por qué una mujer joven elegiría el encierro en el mundo actual? Es la pregunta que se hace la película Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, cuando Ainara (Blanca Soroa) le comunica a su familia que ingresará al convento de Santa Clara como monja de clausura. Ainara está terminando el colegio secundario y, al asomarse al abismo de la vida adulta, encuentra en la vocación religiosa un destino posible. Sin hechos traumáticos como los de Cautiva, la película propone una reflexión acerca de los condicionantes y los motivos de una elección, y cómo habría que discutirlos. Esta pregunta enciende el personaje de Maite (Patricia López Arnaiz), la tía de Ainara, que ensaya todo tipo de medidas (cada vez más desesperadas) para convencerla de que cambie su decisión. Sus intentos, muchos infructuosos y otros hasta contraproducentes, me hicieron pensar en algo que escribió León Trotsky a comienzos del siglo XX: “es absolutamente evidente y está fuera de discusión el hecho de que no podemos poner nuestra propaganda antirreligiosa en un nivel de lucha lisa y llana contra Dios”. Proponía, en cambio, una lucha no menos complicada pero posible (hoy diría indispensable, casi de supervivencia), la de terminar con el caos terrenal que alimenta el magnetismo de la religión. “La religión traduce el caos de la naturaleza y el caos de las relaciones sociales al lenguaje de las imágenes fantásticas. Solo la abolición del caos terrenal puede terminar para siempre con su reflejo religioso”. Así, escribía, podremos abolir para siempre el misticismo y la crueldad.

Obsesiones en curso y parroquiales  

El 28 de septiembre es el Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro. Ese mismo día de 1871, Brasil sancionó la Ley de Libertad de Vientres, que consideraba personas libres a las hijas e hijos de las mujeres esclavizadas. En 1990, el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe eligió la fecha como el Día de la Lucha por la Despenalización y Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, para visibilizar la pelea por el derecho a decidir. El Proyecto Mirar publicó su reporte sobre la situación del acceso al aborto en Argentina durante 2025 y parte de 2026. El informe aporta datos valiosos en un contexto de desfinanciamiento y guerra cultural contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Uno de los datos destacados es que la tasa de abortos se mantiene prácticamente igual que en 2023 (era de 7,49 en ese momento y de 7,45 en 2025), lo cual desmiente los prejuicios sobre una “epidemia” de abortos o la baja de la natalidad provocadas por el fin de la criminalización. Las interrupciones voluntarias y legales (IVE/ILE) fueron 87.603 en centros de salud de 20 provincias. No hay que olvidar que el gobierno nacional decidió desentenderse del acceso a la salud sexual y reproductiva (no realiza compras de insumos desde diciembre de 2023). Actualmente, el derecho al aborto se sostiene principalmente por el esfuerzo de profesionales, trabajadoras y trabajadores de la salud, pero ese acceso es cada vez más desigual porque depende de los recursos de cada provincia. El aborto es ley, pero que sea una realidad para todas las mujeres y personas con capacidad de gestar sigue siendo un desafío para los feminismos y para todas las organizaciones sociales y políticas.

En muy pocos días, llega un nuevo Encuentro (así con mayúscula). El 10, 11 y 12 de octubre se va a realizar el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersex y No Binaries en la ciudad de Córdoba. Si siempre te dio curiosidad saber de qué se trata, por qué le dicen “el Encuentro” y otras preguntas, te recomiendo esta conversación de Andrea D’Atri con Diana Maffía en La Izquierda Diario. Como ellas, soy fanática de las que estaban cuando llegamos nosotras, porque siempre estamos caminando en la huella de alguien. 

Lady Gaga y Lena Dunham decidieron ser madres mediante subrogación y ampliaron los debates acerca de los mercados reproductivos y la desigualdad sobre la cual están construidos. Si venís seguido por acá, sabés que esta es una obsesión en curso desde hace bastante tiempo.  

Ya casi es octubre, y si todavía no lo viste, te aviso que el nuevo episodio de Bibliografía obligatoria es sobre brujas. Podés verlo en el canal de YouTube de La Izquierda Diario (y dejá tu comentario, que no cuesta nada y ayuda a que otra gente lo vea). 

Recordatorio permanente. Los sábados a las 12 en Radio Con Vos hacemos El Círculo Rojo. Podés vernos y escucharnos y, si tenés ganas, sumarte a nuestra comunidad (nos ayudás con lo que podés y a cambio hay algunos descuentos). Si querés contarme algo, escribime respondiendo este correo, y acá podés leer las entregas anteriores.

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